Buenas intenciones

Hola personas de este mundo. En este blog ha nacido gracias a un nacimiento por otro nacimiento: una nueva yo, una nueva inquietud, y resulta que he encontrado que escribiendo algunas cositas que voy pensando me siento ilusionada, sobre todo, como les he dichos a mis amigas, Ainara, Maite, Eva y Vero, por poder mantener una especie de conversación sobre cosas a las que llegamos en las cenas demasiado cerca la hora de marchar a casa; en cierto modo también compensan mi falta de contacto con el mundo, bueno, con un mundo que va más alla del "¡Hola! ¡Qué tal! Buen tiempo ¿eh? este Zapatero... ay ay ay" cotidiano de mi vecindario. Aunque ahora está más centrado en el nene. Por favor, no cogáis todo lo que digo en caliente, dudad de aquello que entendáis que haya podido ser, tajante, insultante, poco comprensivo, poco comunicativo, etc. porque seguro que no habré tenido esa intención, ¿vale?. Bueno, un beso y pensad que es un pequeño o serán pequeños regalos personales que hago tanto a gente anónima como a vosotras. Un beso.

domingo, 6 de enero de 2008

Y qué le digo a mi niño... que soy republicana?

Hola!

Ahora que soy madre y en estas fechas estamos con el temita de turno... que si Olentzero, que si los Reyes, ... Ya estamos con la preguntita a un niño de 5 meses y medio "¿Qué te ha traido el Olentzero? ¿Te has portado bien? ¿Y los reyes?"... que si la ilusión de los niños, que si cómo se la vas quitar... lo siento por los creyentes sinceros, me disculpo con ellos, pero tanta hiprocresía respecto del resto me abruma, me revuelve. De verdad, en estas fechas me dan ganas de decirle o gritarle a la gente que no quiero cuentas con un supuesto borrachuzo y tres reyes que ni eran reyes, ni sabios y que ha sido reinventado durante la historia trescientasmil veces para que encajara en la idea de la navidad del papa de turno que de ejemplo de cristo en lo que a voto de pobreza se refiere 0 patatero.

Radical, vehemente, exacerbada me dice mi marido delante de estas declaraciones. Y no le quito razón, pero es que me hierve la sangre... además, el único espiritu que veo dentro de estas celebraciones no es más que el consumista y el chantajista de darle a los niños un juguete a cambio de un encajamiento social del portate bien a cambio de algo... bueno, si se quedara en 1 juguete, vale, pero es que esto parece una competición. No veo nada educativo en el acto de regalar. Nada. Incluso está de moda criticar la cantidad de juguetes que recibe un niño para que luego nadie se atreva a frenarse o a guiarse respecto del criterio del padre, el principal responsable de la educación de su hijo de si el niño ha recibido muchos regalos ya, y claro avalancha además de juguetitos que cuanto más ruido hagan mejor. Aaaala! Donde se han quedado los puzzles? los libros?

Como enfrentaremos el problema en el futuro no lo tengo claro,... pero que algo haré desde luego y si hace falta abrir brecha casi en el sentido de una nueva religión, que así sea!!!!!!

Empezaré por explicarle que ni Olentzero mágico ni Reyes magos, y le hablar de verdaderos "reyes magos" actuales, como puede serlo él mismo respecto a personas que tienen menos. Segundo, al hilo de lo anterior, ¿¡qué es eso de recibir y recibir?!... por cada regalo que reciban tendrán que dar algo que tengan en casa, y no algo estropeado sino algo o cosas útiles, necesarias o algo parecido a quien no tenga.
Mientras no tenga el conocimiento para entenderlo, llegaré a confiscar los regalos que le lleguen de más y se los distribuiré durante el año, para que los disfrute más desde luego.

Por ahora no se me ocurren más medidas, pero que las pensaré tenedlo por seguro!!

Vaya cabreo que llevo.

5 comentarios:

S U Y U dijo...

Mi querida Rachel:
Me parece que me vas a odiar, pues represento todo aquello sobre lo que escupes (es un decir...).
Soy una atea convencida que coloca adornos en la Navidad en su casa (lucecitas y esas cosas, del Bazar chino eso sí) y que disfruta como una enana regalando y también con los regalos que le hacen los Reyes Magos de Oriente.
Yo recuerdo con tanto cariño esta época del año en mi infancia, con tanta fantasía, ilusión, magia... que me parecería maravilloso revivirlo con los sobrinos y los hijos que aún no han nacido.
No es que esté a favor del consumismo brutal (estoy de acuerdo contigo en esa parte), pero yo disfruté tanto de esa magia que amo a los Reyes Magos, a Papa Noel, al Olentzero, al ratoncito Pérez, y a todos aquellos que nos ilusionaron y que hoy me siguen ilusionando; aunque se los inventaran hace cuatro días o sus colores provengan de la Coca-Cola... Les quiero a pesar de sus defectos.

rachel dijo...

Querida desconocida, porque con ese comentario creo que eres mujer, sino ya tienes, siquieres algo en que pensar... sigo: con ese comentario bastante... yo diría que ñoño, aunque voy a decir bonito, de esa realidad que vives, no me puedo meter, no me quiero meter, sería como romper una pieza de cristal de colores. Pero una cosa no quita la otra, y lo bonito no puede quitarnos de ver lo no bonito y actuar en consecuencia, incluso si ello significa "sacrificar" esa belleza. Pero ojo, yo propongo sacrificar esa belleza por otra, otra más genuina, más presente, creible aplicable a nuestra realidad, porque las escena que describe acumula demasoiados "defectos" como tu dices en mi ya no tan cabreada opinión. Mi mente va más rápido que mis dedos en estos casos y es muy tarde, y de no ser porque tengo un pequeño nene que me absorbe mucho tiempo me comprometería a enumerar esos "defectos" pero no lo voy a hacer porque probablemente faltaría al compromiso. Ya comenté algunos dentro del cabreo.

Para acabar, creo, hay cosas que no entiendo, lo de que seas atea, será de fachada, porque si no... no me lo explico, a no ser que expliques lo de que los reyes magos fue en aquel y los actuales son tus amigos que les gusta recordar a esos tipos y no la típica frasecita de "esquelosreyesmagoslosabentodoypuedenestarencualquierparte" o "elreymagodeverdadeseste". Si no te hubiera importado que se los hubieran inventado el día anterior, ¿por qué no inventarse nuevos reyes magos u olentzeros? Que manía nos ha dado con la magia, y como huimos de la realidad que es más admirable aún por su falta de magia, porque se hacen cosas que algunos nos haría falta ser magos para poder hacer lo que otros hacen con voluntad.

A partir de aquí empiezo a perder el hilo de lo que he escrito... bueno, prometo seguir en otro momento que es muy tarde...



Besos, querida desconocida!

rachel dijo...

por puntualizar, son las 23:45 y no las 14, no sé como se configura la hora en esta página pero lo encontraré!

S U Y U dijo...

Por cierto, soy Suyu. No quise ocultar mi identidad, pero es que cambié algo en mi blog y salió ese nombre...
Rachel, no me convences.
Puedes dudar de mi ateísmo a estas alturas o creer que incluir un poco de magia es huir de la realidad, pero es más simple que todo eso: es sencillamente divertido.

rachel dijo...

uuuummmm! sencillamente divertido... Me convences, pero lo tengo que pensar...

Veo por qué lo ves o yo lo vería divertido según lo que cuentas: para mí, lo que me ilusiona y, en cierto modo contra lo que tengo que luchar o mantener en una nueva forma de celebrar, es que es algo que lo hace to cristo y tos los años y ha pasado de padres a hijos, aunque... ahora que lo pienso... mi padre creo que de reyes recibió una chuleta de cerdo de manos de su padre, o una chocolatina, o algo así, ¡¡vaya diferencia!! También era divertido o así lo recuerda! No había juguetes, solo vida en familia, un fuego,... otra cosa.

Reconozco que tengo a mi anti-yo en mi hermana, que le encantan estas cosas, y con ella comparto lo menos mágico, la ilusión de desayunar roscón de reyes, y dar los regalos, pero mi espíritu divertido se centra en desayunar juntos y acompañarlo con regalos que signifiquen algo, pensados y dichos, confesados que son de cada uno. No sé si los niños aprecian eso pero hubiera preferido, supongo, quien sabe, recordar que alguien me hizo un regalo pensando de verdad en mi, que se ha preocupado por lo que me gusta, y no en un ente, unos viejetes entrañables, si, pero lejanos que viene una vez al año,... que además de que no me traían nunca lo que les pedía sino algo que se le podía parecer... recuerdo la sensación de niña de pensar qué pasaba con los niños de africa, que yo veía que pasaban hambre como se encargaba de recordarme mi madre cada vez que no quería comer, y no veía rastro de reyes magos por ahí... quizá ya iba siendo mayorcita.

Luego están las hipocresías de los demás, los abusos, el consumismo, y bla bla bla,...

En fin, supongo que hemos vivido diferentes experiencias de reyes y cuajan diferentes formas de divertirse con ello. Cambiar esa forma de divertirse es cuestión de voluntad, y la pregunta que me hago es,... ¿podría hacer de este mundillo algo mejor si cambio esa forma de celebrar de divertirme? La respuesta en mi fondo me dice que sí y es lo que voy a intentar. El cabreo que a veces acompaña no creo que me ayude pero da energía. ¿Te animas a cambiar algo? ¿Ha celebrar unas navidades más conscientes (según mi punto de vista particular que puede que no compartas)? ¿Ha cambiar tu tarde habitual el 31 de diciembre por una carrera popular? Todos podemos ir haciendo cambios que pueden ir mejorando poco a poco este mundillo.

¡¡Pufff!!, ¡¡Vaya chapa!! menos mal que no lo pienso demasiado... Un besazo.