Ya han pasado 5 meses desde que el peque está con nosotros y podría decirse que día a día cambia la percepción que tengo de él. Lo más llamativo de este período (a estas horas de la noche y escuchando al blunt ese) es lo desinformados, deseducados que estamos respecto a la maternidad; después de tanta universidad y educación, no nos educan para lo más importante: ser responsables de otra vida. Nos guiamos por, como nos enseñaban en el cole, la tradición oral principalmente; esa forma de comunicación atribuída al pasado, como algo lejano y olvidadizo, conocimiento quebradizo, variable, que casi hace pensar que las cosas no eran como las contaban y cambiaban de día a día. Vamos que no hemos mejorado nada nisiquiera con el famoso intenne, simplemente lo utilizamos no para preguntar a nuestras madres sino a personas desconocidas totalmente porque nos ahorramos la implicación emocional dolorosa y la discusión de sobremesa de si el niño no se duerme porque tiene aires o porque le pica el cojon izquierdo, y perdón por la expresión. Al final lo que resulta más interesante es la idea de ser autodidacta, es decir, no hacer caso de nadie o por lo menos sólo de aquellos que te parecen sensatos (vaya criterio) e ir acumulando experiencia, que sí, cada niño es un mundo, pero qué hemos avanzado con ello. Con todo estoy dispuesta a continuar con la tradición oral porque por ahora no se me ocurre alternativa alguna. El consejo profesional es tan cuestionado como los demás y desgraciadamente algunas veces da síntomas de ser tan relativo o débil en argumentos como cualquier otra opinión.
Mi nene de todos modos es precioso!! y está llorando en este preciso instante!
jueves, 20 de diciembre de 2007
martes, 13 de noviembre de 2007
He sido madre, ¿no?
He sido madre. La experiencia más fuerte que he tenido en mi vida. el cambio de vida ha sido total; la percepción de cada pequeña cosa de mi vida ha cambiado. Entre ellos mi concepción de las mujeres (de todo lo demás ya se me ocurrira escribir en algún momento)
Al principio sentí una especie de unión con todas las mujeres del mundo, sobre todo con todas las generaciones anteriores a mi, ya que fuí, parece ser, la única valiente o inconsciente de esa noche que se atrevió a que ese nuevo ser que ilumina mi vida (ya hablaré más de él) pasase por el canal del parto o vagina (según momento), sin anestesía; me setí una con, para empezar, la pobre Eva del paraíso, que no tuvo a nadie que le contara lo que le iba a pasar, siguiendo con mi madre y luego con todas las demás mujeres de este mundo.
La sensación de ser madre fue fuerte y se fue diluyendo poco a poco y la rutina y la realidad y la generalización del hecho han hecho que vuelva a casi la sensación anterior a ser madre, algo contra lo que lucho todos los días recreándome y felicitando a todas las madres en el día del cumpleaños de sus hijos. Parece que hay una vocecilla por ahí, social o particular que parece decir "paren tantas mujeres, que... ¡chica, tampoco es pa tanto!" . Una experiencia que por lo menos para mí es completamente revulsiva del ser, desaparece y nos deja igual de vulgares, normales como lo éramos antes y nisiquiera entre las mujeres que hemos vivido esa sensación llegamos a compartirlo, vivirlo, expresarlo, recrearlo y usarlo para ser mejores personas, llegamos a integrarlo como algo... en fin, normal.
es muy tarde ya,... me voy a acostar. ¡Buenas noches a todos!
P.D.: además de disculparme por mi forma de escribir completamente descuidada, ojo! a los hombres se les puede aplicar la misma, sobre todo si estuvieron en el parto. Besos a todos ellos.
Al principio sentí una especie de unión con todas las mujeres del mundo, sobre todo con todas las generaciones anteriores a mi, ya que fuí, parece ser, la única valiente o inconsciente de esa noche que se atrevió a que ese nuevo ser que ilumina mi vida (ya hablaré más de él) pasase por el canal del parto o vagina (según momento), sin anestesía; me setí una con, para empezar, la pobre Eva del paraíso, que no tuvo a nadie que le contara lo que le iba a pasar, siguiendo con mi madre y luego con todas las demás mujeres de este mundo.
La sensación de ser madre fue fuerte y se fue diluyendo poco a poco y la rutina y la realidad y la generalización del hecho han hecho que vuelva a casi la sensación anterior a ser madre, algo contra lo que lucho todos los días recreándome y felicitando a todas las madres en el día del cumpleaños de sus hijos. Parece que hay una vocecilla por ahí, social o particular que parece decir "paren tantas mujeres, que... ¡chica, tampoco es pa tanto!" . Una experiencia que por lo menos para mí es completamente revulsiva del ser, desaparece y nos deja igual de vulgares, normales como lo éramos antes y nisiquiera entre las mujeres que hemos vivido esa sensación llegamos a compartirlo, vivirlo, expresarlo, recrearlo y usarlo para ser mejores personas, llegamos a integrarlo como algo... en fin, normal.
es muy tarde ya,... me voy a acostar. ¡Buenas noches a todos!
P.D.: además de disculparme por mi forma de escribir completamente descuidada, ojo! a los hombres se les puede aplicar la misma, sobre todo si estuvieron en el parto. Besos a todos ellos.
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