Buenas intenciones

Hola personas de este mundo. En este blog ha nacido gracias a un nacimiento por otro nacimiento: una nueva yo, una nueva inquietud, y resulta que he encontrado que escribiendo algunas cositas que voy pensando me siento ilusionada, sobre todo, como les he dichos a mis amigas, Ainara, Maite, Eva y Vero, por poder mantener una especie de conversación sobre cosas a las que llegamos en las cenas demasiado cerca la hora de marchar a casa; en cierto modo también compensan mi falta de contacto con el mundo, bueno, con un mundo que va más alla del "¡Hola! ¡Qué tal! Buen tiempo ¿eh? este Zapatero... ay ay ay" cotidiano de mi vecindario. Aunque ahora está más centrado en el nene. Por favor, no cogáis todo lo que digo en caliente, dudad de aquello que entendáis que haya podido ser, tajante, insultante, poco comprensivo, poco comunicativo, etc. porque seguro que no habré tenido esa intención, ¿vale?. Bueno, un beso y pensad que es un pequeño o serán pequeños regalos personales que hago tanto a gente anónima como a vosotras. Un beso.

martes, 13 de noviembre de 2007

He sido madre, ¿no?

He sido madre. La experiencia más fuerte que he tenido en mi vida. el cambio de vida ha sido total; la percepción de cada pequeña cosa de mi vida ha cambiado. Entre ellos mi concepción de las mujeres (de todo lo demás ya se me ocurrira escribir en algún momento)

Al principio sentí una especie de unión con todas las mujeres del mundo, sobre todo con todas las generaciones anteriores a mi, ya que fuí, parece ser, la única valiente o inconsciente de esa noche que se atrevió a que ese nuevo ser que ilumina mi vida (ya hablaré más de él) pasase por el canal del parto o vagina (según momento), sin anestesía; me setí una con, para empezar, la pobre Eva del paraíso, que no tuvo a nadie que le contara lo que le iba a pasar, siguiendo con mi madre y luego con todas las demás mujeres de este mundo.

La sensación de ser madre fue fuerte y se fue diluyendo poco a poco y la rutina y la realidad y la generalización del hecho han hecho que vuelva a casi la sensación anterior a ser madre, algo contra lo que lucho todos los días recreándome y felicitando a todas las madres en el día del cumpleaños de sus hijos. Parece que hay una vocecilla por ahí, social o particular que parece decir "paren tantas mujeres, que... ¡chica, tampoco es pa tanto!" . Una experiencia que por lo menos para mí es completamente revulsiva del ser, desaparece y nos deja igual de vulgares, normales como lo éramos antes y nisiquiera entre las mujeres que hemos vivido esa sensación llegamos a compartirlo, vivirlo, expresarlo, recrearlo y usarlo para ser mejores personas, llegamos a integrarlo como algo... en fin, normal.

es muy tarde ya,... me voy a acostar. ¡Buenas noches a todos!

P.D.: además de disculparme por mi forma de escribir completamente descuidada, ojo! a los hombres se les puede aplicar la misma, sobre todo si estuvieron en el parto. Besos a todos ellos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me ha gustado mucho lo que has escrito...
Aunque yo no he sido madre, al leerlo me he identificado plenamente (a excepción de lo de la epidural, hay cosas que no...)
Últimamente he pensado acerca de lo que supondría ser madre, y me he dado cuenta de que nunca me había parado a pensar en serio en ello. Los últimos pensamientos son tan realistas que me ha dado miedo: "Tu nueva tú", ya no serás nunca la misma, dentro de tu identidad está él como no lo ha estado nadie más... y para siempre. Sé que será maravilloso pero también te hace tan vulnerable...
Bueno, mi querida Rachel, un besazo enorme para ti, para tu nene y para el padre del nene. ¡Felices fiestas y feliz año nuevo 2008!